Se extrañan al verme
buscando las aceras que reflejen
aquello a lo que llaman "almas erráticas",
el vicio, el exceso, lo mundano,
para mí es la vida;
es humanidad
reflejada en la calzada:
Almas inconclusas buscando
algo en alguna barra.
Damas que ofrecen
sus cuerpos a cambio de la nada.
Locos que me miran y, sin sentido,
me hablan.
Me gusta pasear
analizando el submundo.
Porque eso significa estar viva:
ver en otros lo que no veo en mí.
Y no las miradas autómatas,
la concentración en el celular
y los corazones dormidos,
ese inerte mundo que,
cada mañana,
me encuentro en el metro.
Un repaso de mi yo interno a través de la poesía... Algunos poemas pueden ser difíciles de descifrar. Busca el sentido más metafórico imaginable y hallarás el significado... A veces las musas se marchan, pero siempre hacen un esfuerzo para volver; de ahí la intermitencia en el tiempo de estos escritos. Espero que lo disfrutes tanto como yo cuando me desgarro escribiendo.
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sábado, 6 de febrero de 2016
martes, 20 de diciembre de 2011
De amor y libertad
El ansia de libertad
no se entorpece
en un pálido rostro invernal.
Estoy abrazada a la inquietud,
sobre la que espolvoreo dosis
de tenacidad, raciocinio y valor.
Mi fiera interna
arrancó sus gruesas cadenas
y el mañana sigue colgado de la incertidumbre.
Entre tanto trasiego,
ha sido inevitable
el recuerdo de tu ausencia,
cuando camino entre las voces de la gente
y me sumerjo en sus miradas autómatas,
no te hallo.
Quizás nunca estuviste,
y tu sonrisa no porte
la paz de mis anhelos.
Si volvieras a rozarme,
sosegaría tanta tempestad,
callaría todos mis gritos,
por uno sólo de tus besos.
Amaina la tormenta,
las cataratas translúcidas
pueblan mis pestañas,
en los charcos: tu rostro sonriente.
Igual que la última vez
que atravesé tus pupilas.
no se entorpece
en un pálido rostro invernal.
Estoy abrazada a la inquietud,
sobre la que espolvoreo dosis
de tenacidad, raciocinio y valor.
Mi fiera interna
arrancó sus gruesas cadenas
y el mañana sigue colgado de la incertidumbre.
Entre tanto trasiego,
ha sido inevitable
el recuerdo de tu ausencia,
cuando camino entre las voces de la gente
y me sumerjo en sus miradas autómatas,
no te hallo.
Quizás nunca estuviste,
y tu sonrisa no porte
la paz de mis anhelos.
Si volvieras a rozarme,
sosegaría tanta tempestad,
callaría todos mis gritos,
por uno sólo de tus besos.
Amaina la tormenta,
las cataratas translúcidas
pueblan mis pestañas,
en los charcos: tu rostro sonriente.
Igual que la última vez
que atravesé tus pupilas.
martes, 13 de diciembre de 2011
Alquimia de revolución
Nadie exige responsabilidades
a esos cuervos negros
que vuelan sobre nuestras cabezas.
En el interior nos carcome
cada acto realizado
bajo el juramento de la conciencia.
Al Norte hay una minoría de felinos
que devoran con ansia despiadada
a los ratones del Sur.
Nosotros, a dentelladas, hemos
engullido nuestros dedos,
con la energía desbordada a fin de mes.
En el mar, los tiburones, nadan individualizados
y alimentan sus gaznates
a base de pequeños peces colectivamente desorganizados.
A cada paso andado,
las neuronas nos remiten al vecino,
caminos de largo recorrido,
motivos para permanecer unidos.
a esos cuervos negros
que vuelan sobre nuestras cabezas.
En el interior nos carcome
cada acto realizado
bajo el juramento de la conciencia.
Al Norte hay una minoría de felinos
que devoran con ansia despiadada
a los ratones del Sur.
Nosotros, a dentelladas, hemos
engullido nuestros dedos,
con la energía desbordada a fin de mes.
En el mar, los tiburones, nadan individualizados
y alimentan sus gaznates
a base de pequeños peces colectivamente desorganizados.
A cada paso andado,
las neuronas nos remiten al vecino,
caminos de largo recorrido,
motivos para permanecer unidos.
jueves, 11 de agosto de 2011
Se rompe la falacia. Libertad.
Respiro bajo la cúpula
de smog gris
que envuelve a mi ciudad natal,
Madrid,
aplomada por las almas velocípedas
cuyas miradas olvidaron cruzarse,
bailando los tempos rápidos
de los pentagramas humanos
y las luces farrucas iluminan
sus rostros desfigurándose,
desconociendo los encantos
de los pequeños momentos,
fluctuamos veloces y a contratiempo.
Cae, de la noche a la mañana,
la falacia de lo inexistente.
Indignación,
frustración
e impotencia, florecen.
Las raíces de los árboles
apuntan hacia el cielo.
Descorcho la botella del sentimiento
y brindo con el apocalipsis.
Mujer pacífica y paciente,
contempla a viejas marionetas,
llenas de polvo,
recobrando vida,
despojadas ya de su conducta indiferente.
Penurias y desgracias,
desplome estructural,
y, por razones abstrusas,
diviso, a lo lejos, la libertad social.
de smog gris
que envuelve a mi ciudad natal,
Madrid,
aplomada por las almas velocípedas
cuyas miradas olvidaron cruzarse,
bailando los tempos rápidos
de los pentagramas humanos
y las luces farrucas iluminan
sus rostros desfigurándose,
desconociendo los encantos
de los pequeños momentos,
fluctuamos veloces y a contratiempo.
Cae, de la noche a la mañana,
la falacia de lo inexistente.
Indignación,
frustración
e impotencia, florecen.
Las raíces de los árboles
apuntan hacia el cielo.
Descorcho la botella del sentimiento
y brindo con el apocalipsis.
Mujer pacífica y paciente,
contempla a viejas marionetas,
llenas de polvo,
recobrando vida,
despojadas ya de su conducta indiferente.
Penurias y desgracias,
desplome estructural,
y, por razones abstrusas,
diviso, a lo lejos, la libertad social.
sábado, 16 de julio de 2011
Conservad el decrecimiento
Observo
atenta y activamente
vuestras conversaciones banales,
de principios carentes
y fundamentos retrógrados, decadentes.
Contemplo lo infinito del horizonte,
tratando de amarrarme
a las cadenas desidiosas
que aún no optaron por atarme.
Y sobrevuelo, en viajes astrales
las montañas, los árboles
y la esencia de la más pura inocencia
que envuelve a los animales.
Sueño entonces que cambio de postura
y me mimetizo empáticamente
en vuestro diálogo errático.
Me pregunto si seréis conscientes
del universo inmenso que os rodeaba
y se transfiguraba al tiempo
que fluctuaba vuestro llano vocabulario.
Tal vez, este segundo no sea mi tiempo,
quizás este paraje artificial no sea mi lugar.
Hace algún tiempo, príncipes y princesas
fueron víctimas del aborto.
Continuad absortos,
ignorad que es tarde para conservar
el decrépito decrecimiento
del sistema capital,
total...,
siempre fue igual,
mientras algunos se levantaban
otros se refugiaban entre la tele y el sofá.
atenta y activamente
vuestras conversaciones banales,
de principios carentes
y fundamentos retrógrados, decadentes.
Contemplo lo infinito del horizonte,
tratando de amarrarme
a las cadenas desidiosas
que aún no optaron por atarme.
Y sobrevuelo, en viajes astrales
las montañas, los árboles
y la esencia de la más pura inocencia
que envuelve a los animales.
Sueño entonces que cambio de postura
y me mimetizo empáticamente
en vuestro diálogo errático.
Me pregunto si seréis conscientes
del universo inmenso que os rodeaba
y se transfiguraba al tiempo
que fluctuaba vuestro llano vocabulario.
Tal vez, este segundo no sea mi tiempo,
quizás este paraje artificial no sea mi lugar.
Hace algún tiempo, príncipes y princesas
fueron víctimas del aborto.
Continuad absortos,
ignorad que es tarde para conservar
el decrépito decrecimiento
del sistema capital,
total...,
siempre fue igual,
mientras algunos se levantaban
otros se refugiaban entre la tele y el sofá.
lunes, 30 de mayo de 2011
Dormía y callaba, despierto y hablo
Las moscas que sobrevuelan
el cubo de las basuras
iniciaron la revuelta
de mis sentidos
y no fui sola.
Sus alas
se agitaban
entre mi más profunda
víscera,
aguardando el momento,
la cumbre.
Ayer,
mi corazón
recargaba de sangre
un bolígrafo sórdido,
sangre plasmada en papel,
sólo materia abstracta,
ineficaz, fugaz, etérea.
Hoy,
es el mismo corazón
quien palpita enérgico
y ya no tiñe hojas efímeras, blancas
habla, actúa, transforma
realidades,
sin tiempo que perder
(aunque de ello brota)
en el baile esquizoide del sentimiento.
Se ausentan, arrancadas por el viento
mis musas, mi inspiración
y, apenas acudo a sus escasas llamadas,
es tiempo de revolución.
el cubo de las basuras
iniciaron la revuelta
de mis sentidos
y no fui sola.
Sus alas
se agitaban
entre mi más profunda
víscera,
aguardando el momento,
la cumbre.
Ayer,
mi corazón
recargaba de sangre
un bolígrafo sórdido,
sangre plasmada en papel,
sólo materia abstracta,
ineficaz, fugaz, etérea.
Hoy,
es el mismo corazón
quien palpita enérgico
y ya no tiñe hojas efímeras, blancas
habla, actúa, transforma
realidades,
sin tiempo que perder
(aunque de ello brota)
en el baile esquizoide del sentimiento.
Se ausentan, arrancadas por el viento
mis musas, mi inspiración
y, apenas acudo a sus escasas llamadas,
es tiempo de revolución.
viernes, 20 de mayo de 2011
Adiós, silencio
Apagamos el televisor
y decidimos salir a la calle,
domingo 15 de mayo,
¿quién lo diría?
¿acaso alguien pensó
que el grito colectivo
abarcaría tanto lugar
en el tiempo?
Salimos a la calle,
con la esperanza de siempre,
regalarle unas voces al viento
y volver al abundante conformismo.
Salimos y nuestro espíritu
se embriagó,
el pueblo organizó su rabia,
oculta y callada
por tantos años, guardada.
Juntos, una semana ya
pasa silenciando al silencio.
Lucha que se expande
por cada rincón del Estado,
insurrección pacifista,
batalla común
de color apolítico.
Unión que brota
de cada poro en nuestras pieles
unión que perfuma
cada neurona de nuestras mentes.
Saber y expresar
que la democracia no es sin nosotros,
¡BASTA YA!
Esta no es democracia sin la voz del pueblo,
lo olvidaron
y aunque a punto estuvimos
de hacer lo mismo,
nos encargamos de recordárselo
pues hoy nuestras ideas
se agarran de las manos
y se encaminan persiguiendo
un sueño mejor,
un vivir que no se contenta
con un sobrevivir,
dignidad, no borreguismo, gracias...
Y... ¡ADIÓS, SILENCIO!
y decidimos salir a la calle,
domingo 15 de mayo,
¿quién lo diría?
¿acaso alguien pensó
que el grito colectivo
abarcaría tanto lugar
en el tiempo?
Salimos a la calle,
con la esperanza de siempre,
regalarle unas voces al viento
y volver al abundante conformismo.
Salimos y nuestro espíritu
se embriagó,
el pueblo organizó su rabia,
oculta y callada
por tantos años, guardada.
Juntos, una semana ya
pasa silenciando al silencio.
Lucha que se expande
por cada rincón del Estado,
insurrección pacifista,
batalla común
de color apolítico.
Unión que brota
de cada poro en nuestras pieles
unión que perfuma
cada neurona de nuestras mentes.
Saber y expresar
que la democracia no es sin nosotros,
¡BASTA YA!
Esta no es democracia sin la voz del pueblo,
lo olvidaron
y aunque a punto estuvimos
de hacer lo mismo,
nos encargamos de recordárselo
pues hoy nuestras ideas
se agarran de las manos
y se encaminan persiguiendo
un sueño mejor,
un vivir que no se contenta
con un sobrevivir,
dignidad, no borreguismo, gracias...
Y... ¡ADIÓS, SILENCIO!
lunes, 11 de abril de 2011
Autodestrucción (terrestre)
Nos creaste
en pos de suicidarte.
Fabricaste tu ideación,
tu ser perfecto,
buscándote,
nos encontraste.
Sabia madre tierra,
a tientas
te inducías en las tinieblas siniestras,
tu camino.
Receptor de tu existencia,
emisor de tus lenguas,
por ordenarte, por comprenderte,
por escucharte, por tu respuesta,
diste con la cúspide,
diana en la razón,
seres inteligentes,
objeto de tu causa profunda,
entendimiento, humanos. Vinieron,
por ti,
a otorgarte compañía,
a saberte viva,
a conocerte,
a experimentarte,
a hablarte.
Pero, dime, ¿en qué fallaste?
Buscándonos entre las profundidades
de tus océanos: oro negro.
Atravesando tus recónditos parajes,
oferta, venta, demanda: dinero.
Peregrinando los caminos de
la neurona, el alma, la respuesta: religión.
La réplica de tus plegarias se cumplió,
finiquitando la infinitud de tus dudas, creando
cerebros abismales,
cuya saciedad tan sólo es impulsada por la muerte.
Oro negro, dinero, religión... guerras.
Guerras que ignoran
nuestra propia existencia,
mutua mutilación,
daños al semejante,
ignorantes,
cargamos la bomba atómica
de odio,
ignorantes,
el daño al vecino, la bomba atómica,
el estallido contra uno mismo.
Tu falta de amor propio
posa nuestro pie en tu superficie,
al igual
que matamos al amigo,
la mutua mutilación,
mera autodestrucción,
matándonos,
te emulamos.
Nos inventaste,
te condenaste,
sin comprenderte,
te suicidaste.
en pos de suicidarte.
Fabricaste tu ideación,
tu ser perfecto,
buscándote,
nos encontraste.
Sabia madre tierra,
a tientas
te inducías en las tinieblas siniestras,
tu camino.
Receptor de tu existencia,
emisor de tus lenguas,
por ordenarte, por comprenderte,
por escucharte, por tu respuesta,
diste con la cúspide,
diana en la razón,
seres inteligentes,
objeto de tu causa profunda,
entendimiento, humanos. Vinieron,
por ti,
a otorgarte compañía,
a saberte viva,
a conocerte,
a experimentarte,
a hablarte.
Pero, dime, ¿en qué fallaste?
Buscándonos entre las profundidades
de tus océanos: oro negro.
Atravesando tus recónditos parajes,
oferta, venta, demanda: dinero.
Peregrinando los caminos de
la neurona, el alma, la respuesta: religión.
La réplica de tus plegarias se cumplió,
finiquitando la infinitud de tus dudas, creando
cerebros abismales,
cuya saciedad tan sólo es impulsada por la muerte.
Oro negro, dinero, religión... guerras.
Guerras que ignoran
nuestra propia existencia,
mutua mutilación,
daños al semejante,
ignorantes,
cargamos la bomba atómica
de odio,
ignorantes,
el daño al vecino, la bomba atómica,
el estallido contra uno mismo.
Tu falta de amor propio
posa nuestro pie en tu superficie,
al igual
que matamos al amigo,
la mutua mutilación,
mera autodestrucción,
matándonos,
te emulamos.
Nos inventaste,
te condenaste,
sin comprenderte,
te suicidaste.
lunes, 28 de febrero de 2011
En nombre de "su Señor"
Rompen, en nombre de "su Señor",
las venas de la inocencia.
En su casa sagrada,
promueven la moral,
cohíben la blasfemia,
transforman los placeres en pecados,
claman la bondad, la paz,
la esperanza...
Mientras, sus corderos feligreses,
creen sus voces, escuchan
con los sentidos en estado inconsciente,
tapiados, bloqueados,
atención exclusiva para
el embuste sacerdotal,
depositando, a su vez, buena parte
de sus ingresos, cada domingo
en los cepillos
extendidos por los pueriles monaguillos.
Cesto de la castidad lleno y,
tras las santas figuras,
el falo de la falacia
rompe, en nombre de "su Señor",
la vena de la inocencia
al pueril monaguillo.
las venas de la inocencia.
En su casa sagrada,
promueven la moral,
cohíben la blasfemia,
transforman los placeres en pecados,
claman la bondad, la paz,
la esperanza...
Mientras, sus corderos feligreses,
creen sus voces, escuchan
con los sentidos en estado inconsciente,
tapiados, bloqueados,
atención exclusiva para
el embuste sacerdotal,
depositando, a su vez, buena parte
de sus ingresos, cada domingo
en los cepillos
extendidos por los pueriles monaguillos.
Cesto de la castidad lleno y,
tras las santas figuras,
el falo de la falacia
rompe, en nombre de "su Señor",
la vena de la inocencia
al pueril monaguillo.
domingo, 20 de febrero de 2011
Llanto interno
Hay días de tamaña lucidez
y
días de disyuntiva abstracción.
Los unos, aleccionan,
los otros, como hoy, son introspección.
Dicen que lo que no fue en lágrimas,
fue en suspiros,
mi almohada apenas mojada,
pero el suspiro, ahoga.
No puedo hablar y contarlo,
el dolor por el mundo es ingente.
Los daños por
la gerra, el hambre,
el llanto, la lapidación,
el maltrato, la violación,
el asesinato, lo ausente.
La impotencia de verlo,
callada y con puños cerrados,
el suspiro
¿qué elijo?
¿ser alguien y paliar
la injusticia con meros parches?
¿o quedarme cuidando a los míos?
Dudas de esta introspección,
escozor por lo ajeno,
llanto interno,
finalmente, simple silencio.
Y me quedo sola, para comprenderlo
y me dejan sola, al no entenderlo
nadie puede escuchar
el pálpito desangrado de mi corazón
al rojo,
llanto interno.
Infinita sonrisa,
contagiando alegría,
aunque por dentro, llore,
llanto interno.
Porque el egoísmo humano
olvida el sufrimiento ajeno,
llanto interno.
Buscando la unión,
la cooperación, la lucha,
la comprensión
y sólo encuentro llanto interno.
y
días de disyuntiva abstracción.
Los unos, aleccionan,
los otros, como hoy, son introspección.
Dicen que lo que no fue en lágrimas,
fue en suspiros,
mi almohada apenas mojada,
pero el suspiro, ahoga.
No puedo hablar y contarlo,
el dolor por el mundo es ingente.
Los daños por
la gerra, el hambre,
el llanto, la lapidación,
el maltrato, la violación,
el asesinato, lo ausente.
La impotencia de verlo,
callada y con puños cerrados,
el suspiro
¿qué elijo?
¿ser alguien y paliar
la injusticia con meros parches?
¿o quedarme cuidando a los míos?
Dudas de esta introspección,
escozor por lo ajeno,
llanto interno,
finalmente, simple silencio.
Y me quedo sola, para comprenderlo
y me dejan sola, al no entenderlo
nadie puede escuchar
el pálpito desangrado de mi corazón
al rojo,
llanto interno.
Infinita sonrisa,
contagiando alegría,
aunque por dentro, llore,
llanto interno.
Porque el egoísmo humano
olvida el sufrimiento ajeno,
llanto interno.
Buscando la unión,
la cooperación, la lucha,
la comprensión
y sólo encuentro llanto interno.
África, alza tu frente
Sangras en el sur.
Destruída en manos cruentas,
devastada por las guerras,
invadida por el hambre,
víctima de venéreas.
Quieres alzar tu frente,
y un Occidente despiadado hunde
sus metas
entre tu costillar desnutrido.
Tienes la fuerza, el valor, la valentía,
la inquietud del avance,
la sensibilidad sufrida,
realmente quieres gritar,
dar un paso hacia delante,
pisar a quien te destruye
mas no tienes el pan,
desvanecen tus ideales,
tan sólo puedes soñar, pensar
en un bocado,
apaciguar tu sed y paliar tu hambre,
tan dolida,
tan escasa en energías
que las lágrimas ni mojan tu semblante.
Cada centímetro de tu piel,
escuece;
cada tono de tu voz,
callado;
cada fragancia de tu olor,
infecta;
cada gota de tus ojos,
seca;
cada sonido de tu tímpano,
sordo.
Tal es el grado de tu dolor
que a penas duele.
No lloras, no puedes.
África, sal, alza tu voz.
Conservas la más hermosa de las lunas,
madura tu grano bajo el más fúlgido sol.
Conservas la esencia humana más pura,
aún palpita en tus ojos un corazón.
Conservas la fauna salvaje enjuta,
pero colmando tu entraña de viveza y color.
África, duélenos, clama nuestra conciencia.
No te veas en la sombra,
apártate de los sinónimos de injusticia,
hiergue tu genio, alza la voz,
salva a tus niños, a tus mujeres,
dales la piedad y la fortaleza a tus hombres.
No nos cedas
más coltán,
más perca
ni más cobre,
no, amputa la mano de Occidente,
cuando te extiende sus armas,
sucias, su historia lo rebela,
no te fíes, alza la frente.
Estimula tu potencial, África,
rebélate, no estés ausente,
silencia nuestra voz sin clemencia,
lucha, lucha sin precedente,
no permitas
que la extinción sea tu fuerte.
Destruída en manos cruentas,
devastada por las guerras,
invadida por el hambre,
víctima de venéreas.
Quieres alzar tu frente,
y un Occidente despiadado hunde
sus metas
entre tu costillar desnutrido.
Tienes la fuerza, el valor, la valentía,
la inquietud del avance,
la sensibilidad sufrida,
realmente quieres gritar,
dar un paso hacia delante,
pisar a quien te destruye
mas no tienes el pan,
desvanecen tus ideales,
tan sólo puedes soñar, pensar
en un bocado,
apaciguar tu sed y paliar tu hambre,
tan dolida,
tan escasa en energías
que las lágrimas ni mojan tu semblante.
Cada centímetro de tu piel,
escuece;
cada tono de tu voz,
callado;
cada fragancia de tu olor,
infecta;
cada gota de tus ojos,
seca;
cada sonido de tu tímpano,
sordo.
Tal es el grado de tu dolor
que a penas duele.
No lloras, no puedes.
África, sal, alza tu voz.
Conservas la más hermosa de las lunas,
madura tu grano bajo el más fúlgido sol.
Conservas la esencia humana más pura,
aún palpita en tus ojos un corazón.
Conservas la fauna salvaje enjuta,
pero colmando tu entraña de viveza y color.
África, duélenos, clama nuestra conciencia.
No te veas en la sombra,
apártate de los sinónimos de injusticia,
hiergue tu genio, alza la voz,
salva a tus niños, a tus mujeres,
dales la piedad y la fortaleza a tus hombres.
No nos cedas
más coltán,
más perca
ni más cobre,
no, amputa la mano de Occidente,
cuando te extiende sus armas,
sucias, su historia lo rebela,
no te fíes, alza la frente.
Estimula tu potencial, África,
rebélate, no estés ausente,
silencia nuestra voz sin clemencia,
lucha, lucha sin precedente,
no permitas
que la extinción sea tu fuerte.
miércoles, 15 de diciembre de 2010
La sociedad postmoderna
En esta sociedad,
cada individuo es tan sólo una etiqueta,
una vez colgada,
ya nadie es nada,
un papel social,
sin más.
El gobierno
es el ejecutor, único, del poder
para la realización de los cambios,
dado que el pueblo se lo ha otorgado.
El estudiante
sólo tiene las horas
y la obligación
de sentarse ante un pupitre,
pese a que la calidad
de la emisión
y
de la recepción,
sea pésima.
Todas las instituciones
se ven sometidas
a la inseguridad
y
a la desconfianza
pues ya no hay modo de afianzarse
en el tiempo.
Los profesionales
se limitan a una burocracia
por impedimento, lo primero,
por pereza al esfuerzo, lo segundo
de agarrar cada matorral desde su raíz:
el trabajador social
extiende cheques-regalo
para callar al necesitado;
el psiquiatra
concede recetas al enfermo mental,
el fin es simplemente apaciguarle;
el profesor
se acoge a bajas por depresión
cuando
unos padres ineptos le reclaman,
de sus hijos, la educación;
los empresarios
tienen a su cargo
una serie de empleados
cobrando, callando y conformando.
Aquí les presento
estos nimios ejemplos,
porque comenzar
implica no parar.
Todo fluye,
estamos subidos en la grupa
de la luz.
Quien sale del flujo
es el loco,
el desadaptado...
¿en serio?
¿tan simples somos?
Soldar un cable
implica
desintegrar tres;
ante ello, están estos días
en que me aplasta la velocidad
de la realidad.
Obligaciones superpuestas
con otras obligaciones,
encuentra momentos de ocio,
mantén tu moral
y eso sí, no te estreses
o te pudrirás interiormente.
... Y lo más triste,
tras plasmar estas palabras,
me desharé de los tres pinzamientos
que cruzan mi espalda,
hasta que dentro de unos días,
por consiguiente,
me aplome la verdad.
Es absurdo,
dedico estos segundos a reflexionar
y me pesa la culpa de estar
dejando que los minutos fluyan
sin hacer nada más.
Nací en ella
y no termino de adaptarme
a la sociedad postmoderna.
cada individuo es tan sólo una etiqueta,
una vez colgada,
ya nadie es nada,
un papel social,
sin más.
El gobierno
es el ejecutor, único, del poder
para la realización de los cambios,
dado que el pueblo se lo ha otorgado.
El estudiante
sólo tiene las horas
y la obligación
de sentarse ante un pupitre,
pese a que la calidad
de la emisión
y
de la recepción,
sea pésima.
Todas las instituciones
se ven sometidas
a la inseguridad
y
a la desconfianza
pues ya no hay modo de afianzarse
en el tiempo.
Los profesionales
se limitan a una burocracia
por impedimento, lo primero,
por pereza al esfuerzo, lo segundo
de agarrar cada matorral desde su raíz:
el trabajador social
extiende cheques-regalo
para callar al necesitado;
el psiquiatra
concede recetas al enfermo mental,
el fin es simplemente apaciguarle;
el profesor
se acoge a bajas por depresión
cuando
unos padres ineptos le reclaman,
de sus hijos, la educación;
los empresarios
tienen a su cargo
una serie de empleados
cobrando, callando y conformando.
Aquí les presento
estos nimios ejemplos,
porque comenzar
implica no parar.
Todo fluye,
estamos subidos en la grupa
de la luz.
Quien sale del flujo
es el loco,
el desadaptado...
¿en serio?
¿tan simples somos?
Soldar un cable
implica
desintegrar tres;
ante ello, están estos días
en que me aplasta la velocidad
de la realidad.
Obligaciones superpuestas
con otras obligaciones,
encuentra momentos de ocio,
mantén tu moral
y eso sí, no te estreses
o te pudrirás interiormente.
... Y lo más triste,
tras plasmar estas palabras,
me desharé de los tres pinzamientos
que cruzan mi espalda,
hasta que dentro de unos días,
por consiguiente,
me aplome la verdad.
Es absurdo,
dedico estos segundos a reflexionar
y me pesa la culpa de estar
dejando que los minutos fluyan
sin hacer nada más.
Nací en ella
y no termino de adaptarme
a la sociedad postmoderna.
jueves, 9 de diciembre de 2010
Ladrones de inocencia
Me pregunto,
mal nacido,
qué harás
al ver tu mirada tan sucia, tan manchada,
en los espejos...
Me pregunto,
cabrón,
qué pensarás,
al recordar la inocencia,
que los pliegues de tus manos,
robaron...
Me cuestiono,
cerdo,
qué peso
tendrá tu conciencia
por las pieles tiernas
a quienes sustrajiste su infancia...
Yo, a penas tenía una década,
¡qué vergüenza!
Y mi escozor es en el alma,
al imaginar
cuántos corazones inocentes,
no corrieron mi suerte,
robándoles tú su niñez.
¿Recuerdas, aún el miedo en mis ojos?
¿Rememoras mi transparencia?
Mamón...
Soy aquella niña que se te escapó.
Seleccionaste buena víctima ¿eh?
dulce mirada,
sonrisa pueril,
hueso delgado y...
largo ¡qué largos eran mis huesos!
qué engañifa,
la fortaleza de mi esqueleto...
Y mi voz...
mi voz virginal...
¿quién te iba a decir
que no la podrías callar?
Suerte´mía
la de aquel día,
me faltó fragilidad.
La horma de tu zapato
¡hijo de puta!
ni con navaja cortaste mis gritos...
Y entonces salió ella,
cual ángel entre estrellas,
a salvarme de las garras
del cuervo más cobarde...
Sólo tres rasguños
marcaron mi cara.
Ahora sí corrías ¿eh?
¿Qué fue de la energía en tus manos
que, sólo unos minutos atrás
me atraparon?
Arrebataste una porción de
mi inocencia,
pero ¿sabes?
cuando vencí ese miedo,
(a las cuchilladas que no clavaste)
resurgí
cargada de fortaleza,
para luchar contra los, como tú,
ladrones de pureza.
Han pasado catorce años,
¿ya te pudres entre rejas?
pd: Dedicado a todos
esos cobardes y mal nacidos
que abusan de los niños.
Los únicos capaces
de sacarme el verdadero odio.
mal nacido,
qué harás
al ver tu mirada tan sucia, tan manchada,
en los espejos...
Me pregunto,
cabrón,
qué pensarás,
al recordar la inocencia,
que los pliegues de tus manos,
robaron...
Me cuestiono,
cerdo,
qué peso
tendrá tu conciencia
por las pieles tiernas
a quienes sustrajiste su infancia...
Yo, a penas tenía una década,
¡qué vergüenza!
Y mi escozor es en el alma,
al imaginar
cuántos corazones inocentes,
no corrieron mi suerte,
robándoles tú su niñez.
¿Recuerdas, aún el miedo en mis ojos?
¿Rememoras mi transparencia?
Mamón...
Soy aquella niña que se te escapó.
Seleccionaste buena víctima ¿eh?
dulce mirada,
sonrisa pueril,
hueso delgado y...
largo ¡qué largos eran mis huesos!
qué engañifa,
la fortaleza de mi esqueleto...
Y mi voz...
mi voz virginal...
¿quién te iba a decir
que no la podrías callar?
Suerte´mía
la de aquel día,
me faltó fragilidad.
La horma de tu zapato
¡hijo de puta!
ni con navaja cortaste mis gritos...
Y entonces salió ella,
cual ángel entre estrellas,
a salvarme de las garras
del cuervo más cobarde...
Sólo tres rasguños
marcaron mi cara.
Ahora sí corrías ¿eh?
¿Qué fue de la energía en tus manos
que, sólo unos minutos atrás
me atraparon?
Arrebataste una porción de
mi inocencia,
pero ¿sabes?
cuando vencí ese miedo,
(a las cuchilladas que no clavaste)
resurgí
cargada de fortaleza,
para luchar contra los, como tú,
ladrones de pureza.
Han pasado catorce años,
¿ya te pudres entre rejas?
pd: Dedicado a todos
esos cobardes y mal nacidos
que abusan de los niños.
Los únicos capaces
de sacarme el verdadero odio.
jueves, 18 de noviembre de 2010
Noche otoñal
Anuncian, desidiosos,
los árboles desnudos,
la llegada del otoño,
templado.
Se apaga hoy el sol
y, la ciudad,
más despierta que nunca,
comienza su expedición...
Vagan las almas, solitarias,
buscando el regocijo
de la compasión
en un revolcón;
las parejas fornican
en bancos de parques,
evadiendo rutinas;
la tristeza
se canaliza
en desenfreno,
vicios
y los peores excesos;
las putas, sus culos,
sus clientes, sus chulos,
reyertas,
metáfora de nuestra
putrefacción,
la mejor representación;
hombres con
los güevos cargados,
mujeres infelices
buscando
el calor humano...
Noches vacías,
noches a toda prisa;
amanece, sale el sol,
todo en calma
y los mismos vacíos
en sus almas.
(Octubre 2010)
los árboles desnudos,
la llegada del otoño,
templado.
Se apaga hoy el sol
y, la ciudad,
más despierta que nunca,
comienza su expedición...
Vagan las almas, solitarias,
buscando el regocijo
de la compasión
en un revolcón;
las parejas fornican
en bancos de parques,
evadiendo rutinas;
la tristeza
se canaliza
en desenfreno,
vicios
y los peores excesos;
las putas, sus culos,
sus clientes, sus chulos,
reyertas,
metáfora de nuestra
putrefacción,
la mejor representación;
hombres con
los güevos cargados,
mujeres infelices
buscando
el calor humano...
Noches vacías,
noches a toda prisa;
amanece, sale el sol,
todo en calma
y los mismos vacíos
en sus almas.
(Octubre 2010)
lunes, 25 de octubre de 2010
Pasa la pelota
Va botando una pelota,
va botando sin igual
y se cuela en el congreso
y salta el presidente:
"¡Qué agobio, qué mala suerte!"
Y proponen los ministros:
"No se preocupe, señor mío,
la camuflamos entre el pueblo
y que busque su camino"
Una ligera patada
y le llega la pelota
a la clase alta.
Y suelta el ricachón:
"¡Uys! ¿Qué es esto?
¡Menudo pelotón!
¡Quita, quita!
Por algo están mis empleados"
Puñetazo y le llega al proletariado.
Y dicen los obreros:
"¡Qué marrón, ahora todos al paro!"
Y, de fondo, salta un anciano:
"¡Esto no pasó con Franco!
¿Para qué queréis los sindicatos?"
Y coge el proletario la pelota
y se la pasa al movimiento sindical.
Y estos comentan:
"¡Ala!, menudo mogollón,
¿y a esto le llaman libertad?"
Y llegan con la pelota
a la puerta de una facultad.
Y se revuelven los jóvenes:
"¡Al poder el pueblo
ha de llegar!"
Se columpian cuatro días,
se fuman un porrillo
y se sientan en el pasillo.
Y la pelota, solita,
comienza a rodar.
Y la abuela en el salón:
"Anda, hijo, enciende el televisor"
Y gritan las madres:
"¡Por favor, mis hijos se mueren de hambre!"
Y los mozos de instituto:
"¡A mí no me rayes, puto!"
Y aparece en escena,
nada menos que la iglesia.
Y aclama:
"¡Por Dios, por Cristo, por España!
Y vuelve la pelota
a su punto de partida,
y se cuela en el congreso.
E indecisos, gritan los políticos:
"¡Uf! Por qué poco no perdimos el poder"
Ocupan sus escaños
y comienzan a comer.
va botando sin igual
y se cuela en el congreso
y salta el presidente:
"¡Qué agobio, qué mala suerte!"
Y proponen los ministros:
"No se preocupe, señor mío,
la camuflamos entre el pueblo
y que busque su camino"
Una ligera patada
y le llega la pelota
a la clase alta.
Y suelta el ricachón:
"¡Uys! ¿Qué es esto?
¡Menudo pelotón!
¡Quita, quita!
Por algo están mis empleados"
Puñetazo y le llega al proletariado.
Y dicen los obreros:
"¡Qué marrón, ahora todos al paro!"
Y, de fondo, salta un anciano:
"¡Esto no pasó con Franco!
¿Para qué queréis los sindicatos?"
Y coge el proletario la pelota
y se la pasa al movimiento sindical.
Y estos comentan:
"¡Ala!, menudo mogollón,
¿y a esto le llaman libertad?"
Y llegan con la pelota
a la puerta de una facultad.
Y se revuelven los jóvenes:
"¡Al poder el pueblo
ha de llegar!"
Se columpian cuatro días,
se fuman un porrillo
y se sientan en el pasillo.
Y la pelota, solita,
comienza a rodar.
Y la abuela en el salón:
"Anda, hijo, enciende el televisor"
Y gritan las madres:
"¡Por favor, mis hijos se mueren de hambre!"
Y los mozos de instituto:
"¡A mí no me rayes, puto!"
Y aparece en escena,
nada menos que la iglesia.
Y aclama:
"¡Por Dios, por Cristo, por España!
Y vuelve la pelota
a su punto de partida,
y se cuela en el congreso.
E indecisos, gritan los políticos:
"¡Uf! Por qué poco no perdimos el poder"
Ocupan sus escaños
y comienzan a comer.
domingo, 24 de octubre de 2010
Suicidio natural
He salido a la calle,
a observar,
a mirar a la gente,
a integrarme
en el ambiente.
Hoy he sabido
que el ser humano,
en general,
posee un gran vacío,
sólo piensa en trepar,
en querer ser mejor
que los demás
y sus intentos,
y su absurda búsqueda
de la autosatisfacción,
suelen ser erróneos...
¿Para qué tanto consumismo?
¿Para qué las noches de embriaguez?
¿Para qué besar al aire?
Si al final, mañana,
te vas a sentir igual,
¿a quién engañas?
El único vacío
es el de tu alma.
Es absurdo
que echemos
pelotas fuera,
es pésimo
que seamos
puros actores sociales,
que exacerbemos
nuestros sentimientos,
y nos contemos un cuento,
más tarde un mordisco
en la conciencia,
comienza a sumergirnos...
cuando nos analizamos
y sabemos que sólo
nos engañábamos.
Y yo, que quisiera
ir a contracorriente,
me siento impotente,
cuando veo que eso
me convierte
en una inadaptada
y al final, como una más,
malograda, renuncio a
mi esfuerzo,
me dejo llevar
al fin y al cabo, soy humana,
necesito a los demás.
Suerte que me enseñaron
(y aprendí) a adorarme,
a ser fuerte,
de modo que mi lucha
interior
me motiva
a continuar
a creer en lo que nadie
realmente cree:
que nuestro cambio llegará.
Ojalá estuviéramos
todos dispuestos
a auto-conocernos-escucharnos-cuidarnos
ojalá tuvieramos
tales herramientas...
y que el amor propio
contribuyese a mejorar
nuestro yo-social.
¿No cambiaría absolutamente
de color nuestro mundo?
Es una lástima
que la naturaleza,
nuestra madre de origen,
nos regalase un cerebro...
¿Acaso se quería suicidar?
Tal vez sólo emulamos lo que
ella nos enseñó:
El camino hacia la autodestrucción,
el suicidio natural.
a observar,
a mirar a la gente,
a integrarme
en el ambiente.
Hoy he sabido
que el ser humano,
en general,
posee un gran vacío,
sólo piensa en trepar,
en querer ser mejor
que los demás
y sus intentos,
y su absurda búsqueda
de la autosatisfacción,
suelen ser erróneos...
¿Para qué tanto consumismo?
¿Para qué las noches de embriaguez?
¿Para qué besar al aire?
Si al final, mañana,
te vas a sentir igual,
¿a quién engañas?
El único vacío
es el de tu alma.
Es absurdo
que echemos
pelotas fuera,
es pésimo
que seamos
puros actores sociales,
que exacerbemos
nuestros sentimientos,
y nos contemos un cuento,
más tarde un mordisco
en la conciencia,
comienza a sumergirnos...
cuando nos analizamos
y sabemos que sólo
nos engañábamos.
Y yo, que quisiera
ir a contracorriente,
me siento impotente,
cuando veo que eso
me convierte
en una inadaptada
y al final, como una más,
malograda, renuncio a
mi esfuerzo,
me dejo llevar
al fin y al cabo, soy humana,
necesito a los demás.
Suerte que me enseñaron
(y aprendí) a adorarme,
a ser fuerte,
de modo que mi lucha
interior
me motiva
a continuar
a creer en lo que nadie
realmente cree:
que nuestro cambio llegará.
Ojalá estuviéramos
todos dispuestos
a auto-conocernos-escucharnos-cuidarnos
ojalá tuvieramos
tales herramientas...
y que el amor propio
contribuyese a mejorar
nuestro yo-social.
¿No cambiaría absolutamente
de color nuestro mundo?
Es una lástima
que la naturaleza,
nuestra madre de origen,
nos regalase un cerebro...
¿Acaso se quería suicidar?
Tal vez sólo emulamos lo que
ella nos enseñó:
El camino hacia la autodestrucción,
el suicidio natural.
viernes, 22 de octubre de 2010
Cocaína
Cuatro alegres jóvenes,
sentadas en corro,
mantienen una conversación
banal o no,
con los sentimientos
desgastados
o a flor de piel,
da igual.
Cuatro alegres jóvenes
se las pintan sobre
la cartera,
una por mollera.
Con serenidad y sosiego,
aún.
Comentan el ambiente
nocturno, sus ganas
de desbocarse,
las bocas por morder,
su falsa libertad...
¡tiro pa dentro!
Se levantan del suelo,
se aproximan al murmullo
y las pierdo
entre el ruido
del concierto...
Cuatro mujeres,
casi inertes,
se aíslan,
por separado esta vez,
en la habitación.
Se las pintan sobre la mesa
cuatro por sesera.
Con impaciencia y tembleque,
aún.
¡Tiros pa dentro!
Después, con desgana,
se desvanecen en el colchón;
ya no comentan nada;
solas y despojadas
el polvo sesgó sus almas...
sentadas en corro,
mantienen una conversación
banal o no,
con los sentimientos
desgastados
o a flor de piel,
da igual.
Cuatro alegres jóvenes
se las pintan sobre
la cartera,
una por mollera.
Con serenidad y sosiego,
aún.
Comentan el ambiente
nocturno, sus ganas
de desbocarse,
las bocas por morder,
su falsa libertad...
¡tiro pa dentro!
Se levantan del suelo,
se aproximan al murmullo
y las pierdo
entre el ruido
del concierto...
Cuatro mujeres,
casi inertes,
se aíslan,
por separado esta vez,
en la habitación.
Se las pintan sobre la mesa
cuatro por sesera.
Con impaciencia y tembleque,
aún.
¡Tiros pa dentro!
Después, con desgana,
se desvanecen en el colchón;
ya no comentan nada;
solas y despojadas
el polvo sesgó sus almas...
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