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martes, 8 de noviembre de 2016

DE LAS NUESTRAS (Nuestro Mediterráneo, parte 2)

Ayer eras una extraña en mi televisión.
Hoy te pongo rostro, nombre y apellidos.
Y soy capaz de dibujar una parte de tu árbol genealógico
y he conocido a todos tus vecinos.
Y, después de ser una entre los tuyos,
sé que un día serás una entre los míos
y los míos y los tuyos, serán uno entre sí.
Y cuando vuelva a mirar los rostros tras la pantalla,
ya no pensaré en aquéllos, sino en nosotros.
Porque los tuyos ya son los míos
y los míos serán los tuyos
aquel día en que las barreras invisibles caigan...
Y desde hoy ya no conduciré mi vida
sin pensar a dónde irá la tuya,
porque tú eres de las mías
y yo seré de las tuyas.
Porque el yo que hoy te mira
no es el yo que te miraba
y este yo que hoy te recuerda,
no es el yo que te pensaba.
Porque tu mirada
y mi mirada se han cruzado
y mi cabeza
y tu cabeza hoy se piensan.
Y los del Mediterráneo
siempre fueron los nuestros.
Por este mar que nos bañó,
este que fue el mar de mi vida
es hoy el mar de la muerte de los míos.
Porque ayer te puse rostro, nombre y apellidos
y supe que parte de tu árbol genealógico había quedado vacío.

lunes, 31 de octubre de 2016

MI MEDITERRÁNEO, TU MEDITERRÁNEO, NUESTRO MEDITERRÁNEO

El mismo mar que tú cruzaste
es el mismo mar en el que yo disfrutaba de unos baños en la infancia.
Y hoy, juntos, contemplamos ese mar.
Y yo recuerdo aquéllas vacaciones
y tú recuerdas tu cruzada
y los ojos que lo miran ya no son los mismos ojos.


El mismo mar que unió a nuestros antepasados es
el mismo mar que hoy nos ha unido y es
el mismo mar que nos ha atado.
Y los ojos que lo miran
nunca volverán a ser los mismos ojos
y el mismo mar
será otro mar
y mis ojos
y tus ojos
otros ojos.

Y ahora tú estás entre los míos
y yo estoy entre vosotros
y el mismo mar que nos ha unido
es el mismo mar que los ha atrapado
y asoman
sentimientos contrapuestos,
porque el mismo mar que nos ha unido
es el mismo mar que les mataba.
Y lo maldigo y lo bendigo
por todos aquellos que ha atrapado
y por todos aquellos que ha traído.
 

martes, 26 de abril de 2016

Frío en abril

La tierra está sorda,
es domingo y nuestros cuerpos
no se rozan.

Por mi chimenea hoy escapan
fuegos
que nunca encendimos,
humos de la distancia.

Es abril en el monte,
más no en mi cabeza,

Es primavera en el prado,
más no en mis entrañas.

Vuelve, vuelve pronto,
que estoy aburrida
de estudiar y buscar
trabajo.

Vuelve, vuelve pronto,
que no florecen mis yemas
sin el calor de tus
abrazos.

Vuelve, vuelve pronto,
que he terminado otro libro
y la perra no me hace
caso.

Vuelve, vuelve pronto,
que he salido al camino
y los pájaros me han
expulsado.

Vuelve, vuelve pronto,
que no me gusta dormir
sin el susurro de tus
labios.


lunes, 21 de septiembre de 2015

A ti

Es tarde,
parece más.
Ignoro 
si por la lluvia de cada día,
el anochecer temprano,
las ocho horas de diferencia 
o tu lejanía.

Cuando salgo a explorar,
procuro olvidar 
las ganas
de que tus ojos vean
los lagos de los míos.
Voy aprendiendo a deleitarme,
con un Atlántico de por medio
y alejada de tus besos.
Después de todo,
me encamino a alcanzar un sueño.

Y sé
que allá, 
en el paralelo
en que tu presencia se sitúa,
tu cabeza me piensa.
Y sé
que en el meridiano
donde mis pies se posan,
mi nostalgia te recuerda.

Quería agradecerte,
tu amor sin condiciones,
que me empuja 
y da fuerza.

Y, aunque anhelo,
tocarte, besarte, abrazarte
me sobran sonrisas y miradas
por entregarte.

martes, 10 de mayo de 2011

Otro salto en una etapa vital

Paso las lunas
en este absurdo fluír
del que somos parte.

Me siento una esclava
que, sin más, se deja llevar,
junto a todos.

Protesto
a modo de apaciguar
este ansia de cambio,
logrando nada,
termino por conformarme,
sí, es
desidia, cobardía, desconocimiento.
Sentir cada mañana
que quiero atravesar más fronteras,
muchas más.

Mis inquietudes
colman y destruyen
mi sistema nervioso,
quieren correr, lejos,
salir de tan frívolo flujo...
Y aquí sigo, junto a ellas,
aquejadas, mis inquietudes y yo,
lograndodo nada.
Cambio de vida
si de la anterior extraigo
todo su jugo,
nueva casa, nueva gente,
conservando a los buenos,
a los de siempre.

Pero, al fin y al cabo fluyendo,
mis inquietudes y yo,
un estallido que aclama
agarrar férreamente unas riendas,
impulsándonos a marchar
lejos de aquí, de este,
mi pequeño mundo absurdo,
del que ya he consumido toda luz,
se apagó,
se acabó,
ayer disfruté partícipe,
hoy no es más que una nimiedad
de mi pasado.

Conservando y disfrutando
de los míos,
globalmente
irme física e intelectualmente...
tan lejos...

Y cambiar, cambiar
este... tan absurdo y conformista fluír...

Quisiera... sin embargo...
NO NACÍ PARA LA IGNORANCIA.

sábado, 7 de mayo de 2011

Diablesa sabia

Sé que disfrutas
cuando dominas,
cuando engañas.

Sé, chica
a cuántos manipulas,
a cuántos dañas.

Sé, bruja
que no mereces
una sola de mis palabras.

Yo soy la diablesa
que no ejerce,
de Satán la hija buena,
que tanto sabe, tanto se guarda
elije la paz y el amor,
desecha las guerras.
Diablesa, tan sólo, por vieja.

Conozco mil tretas,
descubrí mil artimañanas
para despedazar tu alma.
La rabia, la venganza.

¿Y qué ganaría?

Nada, zorra,
más que ponerme a tu altura,
ensuciar mi conciencia,
transformarla en la tuya.
Movería un dedo y... ¡ya ves!
derruiría tus muros.
Sin embargo, llámame tonta,
elijo la ignorancia
y conservo mi posición,
si me situase a tu altura,
bajo las suelas de mis zapatos,
dejaría de ser yo:

Diablesa por sabia,
guardándose para el amor.

domingo, 24 de abril de 2011

A mi sobrina Etna. El volcán que trajo luz a nuestros días.

Naciste
como la fúlgida lava del volcán,
limpia,
iluminando
los más tenebrosos
de nuestros días.
Hija del mar tempestuoso de la calma
y de la verde y frondosa montaña.
Vienen tus ojos marrones
a nuestros ojos vidriosos,
mostrándonos
la razón y la inocencia de tu ser,
de tu corazón, la bondad y la calidez.
Vienes a mi cabeza
como la blanca y pura espuma;
te siento, pequeña y vibro,
los aires que expiras
son las musas de mi inspiración,
te pienso, pequeña y palpo
la perfección.

martes, 22 de marzo de 2011

Dos meses sin echarte de menos

El orgullo, el miedo,
la pereza, los vacíos...
Causas de nuestro distanciamiento.
Podría contarte tantas cosas...
y no, ya ves, me faltan las ganas
de masticar arrogancia
para pedirnos perdón;
¿perdón? ¿por qué?
Si de algo pequé
es de mis intentos imposibles
en que traté de llenar tus vacíos,
sí. esos agujeros negros
que otros te dejaron.
Nada hay peor que la absorvencia
del tacto esponjoso
de los abismos del alma,
nada.
A ellos se resume
la absurda inestabilidad
de la situación actual:
mientras te apaleaban,
empleé los pétalos
de mis fuerzas
para aminorar tus sangrados.
¿Para qué?
Quisiste convertirme
en máquina de lo infinito.
Sé que no eres la culpable
de pedirme todo lo que
no han sabido darte,
es tu falta de raciocinio,
impulsada por tanta batalla
a manos de los impresentables,
has de liberarte.
Te aseguro que imagino
cuán duro ha de ser,
emplear tu futuro,
tu proyecto de vida,
dirigir toda tu energía
a levantar una familia
para que hoy apenas exista;
gracias a ti aprendí
a fijar mis ojos
en diversos
puntos de mira.
Y si mi corta y escasa experiencia,
ha obviado las evidencias,
dime, ¿tú a qué esperas?

Ahora, que corren los días
en que no intercambiamos
ni una mirada, ni una palabra,
ni una caricia, ni menos una sonrisa,
sólo puedo pedirte
que te tragues
esos tiempos verbales tan hirientes
y elimimines de tu gramática visceral
la espina de doble punta
y vengas a verme
y vengas a abrazarme
con la calidez de aquellos tiempos,
con la templanza de cuando eras mi madre.

miércoles, 16 de marzo de 2011

Nuevas formas

De los rescoldos, las cenizas,
bastó una sola chispa,
dinamitó el silencio de mi aparente alegría.

¡Ah!¡Cuán fuerte me creía!
Y no.

Bastó una sola chispa,
dinamita en mis ilusiones,
quebrándome, debilidad
pulmonar.
Hablaron nuestros corazones,
de nuevo, vida ennegrecida.
Otra vez el pasado agita los miedos,
otra vez lloro,
otra vez tiemblo,
otra vez os siento.

Me pregunto hasta cuándo,
hasta dónde llegan las malas treguas del destino.

Y me respondo:
apenas ya termina, todo quebró.
Tan solo
pedazos de aquello,
pedazos que reconstruír,
pedazos por unir,
pedazos que adquieren nuevas formas,
no hay pegamento
para tan sesgados sentimientos.
¿Y qué?
Aprendiendo a desaprender.

Pd: Gracias Fer, la última frase se la debo a tus lecciones desde la experiencia

Reinventemos

Vamos a desenmarañar
los hilos
que nos ataron a la pereza.

Vamos a quebrar
al viento
que sustrae de las palabras, su belleza.

Vamos a imaginar
el dolor
que va disfrazándose de alegrías.

 Vamos a soñar
al mundo
que se tinta de colores, fotografía.

Vamos a inventar
un tiempo
en que las manos hablan.

Vamos a inquietarnos
las miradas
que acarician, nos callan.

Vamos a desaprender
lo conocido;
la vida fluye, detrás el camino.

Pd: tronadísimas, mordiscos al mundo; mucho de nosotras, tal vez sea poco ¿y qué?

domingo, 6 de marzo de 2011

Corazones solitarios

Tu ira nocturna
ayudó, al fin,
a quebrar la tregua de mis lágrimas.
Te fuiste, hablé.
Pude ser capaz
de compartir mi llanto,
tal vez, buscaba un abrazo,
tal vez, por una vez, no quise ser sola
y mi realidad se sintió más sola que siempre,
un abismo invadido por cuatro silencios,
silencios que más que yo
gritaban, lloraban, desde dentro.
Me desgarré, por una vez
para hallar protección
y no, me hallé descarnada,
era inevitable,
libres de ser culpables,
su dolor, quizás,
era irrefrenable.
Pero al fin lloré
y, al callar,
miradas cómplices
compartieron el silencio.
No hubo abrazos,
no hubo palabras
mas la solidaridad
de nuestros corazones solitarios,
pudo percibirse invadiendo
el aire expirado por el silencio.

Ahora, cada uno de estos cinco,
girará sin ningún rumbo
en cada cama individual,
las almohadas absorben
tanto que callaron las almas;
yo, escribo
y el perro, nuestro perro,
lame mis mejillas de sabor a sal.

lunes, 7 de febrero de 2011

Asúmelo y déjame

Esta yegua saturó sus alforjas,
cargándolas de pesos morales
y
responsabilidades no correspondidas. Si
alguna era olvidada en el sendero,
ya te encargabas tú de encasquetármela de nuevo.

Tal fue el peso de la alpaca,
tal el dolor en su espinazo,
que esta yegua, ya deslomada, desplomó;
y, en su posterior remontada, pensó
que viviría mejor
alejada de la granja en que se crió.

A ti, estanciera, te sentó como una patada,
querías conservar a tu yegua, siempre,
bajo el ala.

Me educaste para ser independiente,
me enseñaste a rechazar
el egoísmo y el chantaje afectivo,
a galopar firmemente
y hoy me reprochas mi actuación
que meramente, se ciñe a tu instrucción.

Te comento,
también yo soy idealista,
mas soy consciente de ello,
por eso sé que otras personas
no son las culpables
cuando no realizo mis sueños.
También yo soy humana,
es por ello que no puedo ser
esa extraña aleación
que tus ilusiones piden.
Mastiqué y tragué toda la impulsividad
que consigo trae la adolescencia,
evitandoos así otro disgusto
y, no conforme con ello,
pretendes que siga
regando tus arbustos.

Te digo y te pido:
Hace algún tiempo,
dejé de ser tu pequeña
y, te aseguro que jamás
seré tu mayor. Más
si ayer me exigiste que creciera,
no pretendas ahora que retroceda.

He crecido, asúmelo;
soy independiente, asúmelo;
elijo mi camino, asúmelo;
no cargaré con tu dolor, asúmelo;
no volveré al nido, asúmelo;
soy feliz desde que me fui, asúmelo.

Asúmelo y déjame.

Déjame ir,
déjame vivir,
déjame ser,
déjame estar,
déjame ser yo,
déjame en paz, por favor.

Basta de tus exigencias,
ya asumí responsabilidades
cuando fue preciso y
ahora, sola, continuaré mi camino.

Tal vez, mañana viva entre cartones
o quizás cumpla mis ilusiones,
eso sí, una cosa te prometo,
para conmigo, te eximo de obligaciones.

También mi fortaleza,
en ocasiones, se torna en tristeza,
y tú ya ni tan siquiera escuhas mis penas.

No podré soportarte
si terminas por convertirte
en todo lo que siempre odiaste.

sábado, 15 de enero de 2011

Agradecida con la vida

Sentirme tan viva,
se convirtió, al fin,
en una promesa cumplida.

Mi sombra,
es hoy mi mejor amiga.

Mi gente,
me acaricia entre sonrisas.

Mi familia,
aunque complicada, se encamina.

Me expandiré en contaros
las andanzas que me surcaron,
a través de todas las personas
que mis vacíos llenaron.

Tengo millones de motivos
por los que estar agradecida;
en primer lugar, a mí misma,
por no saber naufragar,
convertí las tempestades
en brisas de la mar.

Seguiré con mis creadores:
A mi madre,
por enseñarme a ser fuerte, a valorarme,
a desenredar todos los alambres,
a saber extraer la miel de todos los enjambres.
A mi padre,
por depositar esperanzas en mí,
por exigirme, por imponerme
y hacerme creer
que el sufrimiento
no es un motivo suficiente para caer.

A mis hermanos,
de ellos aprendí a soñar,
me inculcaron la ilusión de querer volar,
con ellos he compartido
risas, dolores, llantos,
conversaciones, cultura, calor,
experiencia, consejo y entusiasmo;
las ideaciones de un héroe,
los desvaríos del cantautor,
instantes y horas de chimenea,
preguntas que nadie llena,
inquietudes que nunca frenan.

A Etna,
un volcán en erupción,
cuya lava nos iluminó
en el momento más preciso.

A Claudia,
cuya armoniosa adolescencia
ha sabido conservar la esencia
de lo que un día fuimos.

A los Boeta-Tejera y a la yaya,
la familia extensiva que mejor nos guarda.

A los Peira-Aparicio,
aunque estemos algo distanciados.

A  todos mis perros,
por escucharme en silencio.

A la naturaleza,
por permitir que me perdiera en ella.

Y, por supuesto,
a mis amigos,
los de hoy y los de siempre:

Mención especial
a Weiris, Krais y Cheiny,
mis insustituíbles lujuriosas,
la amistad más sólida,
creada en el fervor de la adolescencia,
infinitas batallas junto a ellas,
olvidarme del teléfono
sin que me guarden rencor,
como ellas, nadie sabe quién soy yo.

Ahondando y ahuecando,
encuentro profundos agujeros
que, a su modo,
sólo completan Gaby y Christian.
En plena edad del pavo,
aprendimos los tres juntos
el verdadero valor de la amistad.
De ellos, lo que más aprecio
es su evolución,
observar catatónica ´
cómo su mente, para bien,
se transforma.
Pueden pasar meses sin vernos,
a penas sin llamarnos,
pero siempre me tuvieron a su lado.
Él es mi orgullo,
ella es mi esperanza.

A Fabio, Rocío y las Paulas,
amistades que me acompañan
desde la más tierna infancia.

A Hagrid y a Nezo,
los dos locos más tiernos.

A David,
mi puente hacia la independencia.

A Inés,
la flor que esconde ingentes cantidades
de néctar en su corola.

A Amparol,
la figura que me enseñó
lo que son la paz y el amor.

A Ody,
en su desparrame,
es perseverante en conservarme.

A Laura,
que manda a misa mis palabras.

A Lorena,
que deposita en mí su confianza.

A Sharona,
que el apoyo mutuo,
ha solidificado nuestros ideales.

Al Murcia,
en la lejanía,
me conectó a la desconexión.

A las chicas de la universidad,
una hoguera encencida en el presente,
cuyo fuego transparente,
me enseñó a confiar, más que nunca, en la gente.

Al grupazo de Cantoblanco,
que me ha demostrado
la inexsistencia de obstáculos capaces
de desatar sus fuertes lazos.

(...)

No me olvido de los maestros de la vida,
cuyas enseñanzas se marcaron a fuego
en mi retentiva.

Seré agradecida, inclusive,
con quienes me hicieron daño,
caídas que me ayudaron a ser fuerte,
a saber que no tengo nada que perdonarme,
siempre fui un océano en calma y abierto,
quien no supo navegar,
amarrado está en su puerto.
Por comprenderos, de rencores carezco,
como persona crezco,
los aficionados a daños gratuítos,
muestran el fruto putrefacto de sus adentros.

Réquiem en memoria de los que ya no están,
consigo se llevaron mis lágrimas,
aflorando el recuerdo de aquello que jamás volverá.
(A mis abuelos)

Este es mi ancho sendero,
camino por él, despacio,
diviso, delante, su largo recorrido;
mi guía:
la libertad de estar junto a los ya mentados,
mi motivo:
saber conservarlos,
mi meta:
que vivir siga valiendo más que cualquier quebranto.

lunes, 13 de diciembre de 2010

Carta para mi abuelo

Iré a ponerte flores.
Tus recuerdos se condenan
hoy en unas cenizas lapidadas,
entremezclados con
la felicidad,
los afectos pasionales,
el temperamento
que os caracterizaban
en mis primeros años de vida
y la agonía de tus últimos años,
cuando ella nos dejó;
te enseñó una gran lección:
"Sin una mujer al lado, el hombre no es nadie".
Yo, por mi parte, lucho,
cada día,contra semejante desengaño,
pero la realidad siempre termina
por darle la razón.

Aunque ahora...
no puedo reprocharte nada,
te debo demasiado.

¿Sabes?
Gracias a todas aquellas esperanzas
que, en mí, depositaste
y a tu modo de idealizarme,
apelo cada mañana a mi voluntad
con el fin de parecerme a la nieta
que tu psique creó. Aún
te evito esa decepción..

Sigo estudiando, vivo independizada,
tengo un coche nuevo,
soy optimista y fuerte,
trabajo dignamente
y aún conservo mi sensibilidad
y el amor por los míos.
Sin embargo, sólo había un modo
de subir a tu pedestal sin perder la sonrisa
y opté por la vida liberal...
también fumo, hablo con extraños de cualquier índole,
me emborracho y he visitado más almohadas
de las que quisieras. En ocasiones, rehúyo los problemas.
Así es, la perfección no existe,
dado que cada cual tiene un concepto de la misma.

Ya no hay, a nuestros ojos,
nada de ti,
ni de ella,
ni de ellos
y, lo más triste,
nada de aquellos nosotros.
Esencias de lo que fuimos, sin más.

Pero supongo que todo sucede por algo.
Ya sólo quedan las memorias
bloqueándose, para no contarnos
que ayer todo era mejor.
Todo se basa en devorar el libro,
leerlo con ansiedad,
sin retroceder una sola página.

Pero supongo que todo ocurre por algo.
Quizás, de otro modo,
no me sentiría tan satisfecha
de mí.
Cuando todo se derrumba
... aprendes a buscar felicidad en otros rincones.

Ya no queda nada de mi niñez
y todos me lo reprochan.
¿qué le voy a hacer?

Es sorprendente,
se acerca la navidad
y me sigue ilusionando.

Hasta siempre y gracias, abuelo.

jueves, 9 de diciembre de 2010

Ojos de luna

Por ser una amiga sin precedente,
además de innumerables
deseos, sueños y ratos contigo,
te regalo este poema...

Se refleja, niña,
en tus ojos la luna.

La candidez de tu sonrisa
oculta
tu infinita fortaleza.

Tus poros
emanan calor eterno.

Siempre te tendré
entre mis mejores recuerdos...

Por todos esos ratos,
de soledad compartida,
noches de locura y desenfreno,
algunos llantos
e incontables carcajadas.

Una amistad por encima
de todo obstáculo que nos interponga el universo,
dicho así,
esto parece un cuento...
pero por más que lo busqué,
nunca logré leerlo,
y entonces hallé
que en realidad, estaba sucediendo.

Fuimos sabias en construír
estas sendas paralelas,
caminando hacia el paraíso.

Por los 2010 años que todavía nos quedan...
nada hay más satisfactorio,
que pensar cuántos momentos
podremos seguir compartiendo...
cuántas cosas por cambiar,
cuántos sueños por cumplir,
cuánto amor por repartir,
cuántos entes por pulir...
Mucha vida, amiga.

Que el futuro nos siga regalando
la sabiduría
que sólo porta la naturaleza,
la energía de la luna,
el calor del sol,
la bondad
de nuestro corazón,
la inquietud de la cultura,
el infinito amor.

Que esta amistad
siga quebrantando barreras.

Que tus ojos de luna
sigan siendo un haz de luz
en la oscuridad
de mi mar.

Que tus rayos
se bañen
en las profundidades
de mi océano.

Por todo eso,
por mucho más:
Eterna amistad.

Pd: dedicado a Iris

miércoles, 24 de noviembre de 2010

Dejadme que vuele, o me estrelle

Aterriza en mi cara una estrella
fugaz,
esta no era como las demás,
era de aquellas que no cumplen sueños,
a la inversa, en mi pecho,
abren abismos de realidad,
entre ellos, encuentro mi corazón,
cual verde y amarga almendra,
aferrada a su tallo,
apunto de madurar.

Permitidme que me encierre,
al nombrar, en mi presencia,
una guerra,
un alma de colores,
no entiende de reproches,
se agujerea.

No me reclaméis más responsabilidad moral
de la que, hoy, estoy dispuesta a dar,
apelad conmigo a mis briznas de egoísmo,
colaborad para que continúe mi camino.

No soy dada,
cuando no se me reclama,
a entrometerme en la vida de los demás,
dejad que aterrice, o que me estrelle,
agradezco enormemente
vuestro interés y consejo,
pero, ayer, he descubierto,
que en soledad encuentro mi sendero.
No vengáis sin ser llamados,
no quiero más enfrentamientos,
que se me enturbia el pensamiento
y no escupo más que tormentos.

Cuando se trate de comentar
sobre mi vida,
sólo pido
apoyo y sonrisas,
que, para tropiezos,
ya encontraré el momento
y podréis daos la razón,
pero sólo su llegada,
esporádica y no premeditada,
harán que mi almendra
madure y caiga.

En cuanto a mi conciencia,
dejadla al vuelo,
ya he aprendido solita
a sacar las castañas del fuego.

Camino por la vida solitaria,
en rutas paralelas a las vuestras,
procurando no hacer daño,
huyendo de todo aquello,
que me impide alzar mi vuelo.
Quiero seguir a vuestro lado,
no cohibáis mi libertad.

Autorizadme a colocar,
con sosiego,
los estantes de la realidad,
sin prisas, ni agobios,
por más que os desespere
mi modo de actuar,
aunque no nos guste
lo que venga detrás;
en el futuro,
siempre habrá tiempo de pensar.

jueves, 18 de noviembre de 2010

Isabel... mi otra heroína cotidiana

Aún hoy, resuena
una melodía
cada vez que alguien
pronuncia tu nombre:
Isabel...

Cuanto más pasa el tiempo,
mejor te recuerdo,
y tu sonrisa
y tus ojos indescriptibles,
van marcándose intensamente
en mi retentiva,
sin embargo,
no puedo rememorarte
con nostalgia,
tan sólo
viva,
alegre
y cantarina...

Te reproduzco preparando
café para todos
en las mañanas,
mientras cantabas:
"Y en sus ojos la
fiebre brillaba"
elevando tu voz,
al menos tres tonos,
y todos los presentes,
reían a carcajadas;
o cuando tratabas
de disimular una ventosidad
con un
"¡uy! se me ha descosido
el vestido";
nadie había
con más gracia
para la vida,
avivabas con arte
toda hoguera
medio encendida,
escribías anécdotas
tronchantes,
escondías, escritas,
en viejos
cuadernos las filosofías
que más ensalzaban
tus alegrías
y tu adorable capacidad
de rendir homenaje
sólo a lo bueno,
por miserable y podrido
que estuviera por dentro.

Me encanta recordarte así:
graciosa, imperfecta, cálida,
vivaz, positiva, jovial...
Y tu modo de adornar las historias
para que nunca concluyeran mal...

Todo lo que fuiste, abuela,
y el adiós que no pude darte
y el te quiero que jamás te llegó,
quería contártelo hoy,
a sabiendas que lo recibirás,
porque nadie prevalece
más vivo
que aquellos que habitan
en nuestra memoria.

Me gusta recordaros,
a ti y a mi madre,
discutiendo, jugando,
charlando y riendo
y luego pensar un rato en mí
y ver el reflejo de las dos
entre muchos de mis rincones
y convencerme
de que nunca te dije adiós
porque lo mejor de ti,
sigues siendo tú,
sigue estando en mí.

domingo, 14 de noviembre de 2010

La pérdida de tus dones

Te dieron el don de la vida
con belleza, gracia y simpatía
tenías familia
e incluso gente que te quería...
lástima, todo aquello
lo eclipsó tu tontería.

Y, cada vez con más frecuencia,
descendías a los infiernos,
vendiendo el néctar
más caro
de entre todos los sesos muertos;
con famosos o millonarios,
te encerrabas en los baños,
cerrabas los ojos,
apagabas tus sueños.
Cada vez más flaca,
cada vez más puta,
cada vez más barata,
perdiste todas tus virtudes
creyendo dominar magnitudes.
Y cada vez menos buena
y cada vez más fea.
¿Para qué tanta belleza?
¿Para qué tantas tetas?
Ya sólo se valora, y poco,
la miel de tu entrepierna
que, tu falsa astucia, vende
por líneas blancas
que atraviesan tu calavera.
Reina insaciable,
¿acaso no lo sabes?
los ricos también pillan las venéreas,
pero tu coño ya no entiende de barreras.

Y, cada vez más fría,
creyéndote la mejor diva,
pasa efímera tu vida.
Abre los ojos y despierta, nena,
cada día estás más muerta.

sábado, 13 de noviembre de 2010

A mi heroína cotidana

La verás, al fin,
caminando altiva
por las calles de Madrid.
Su mirada y su sonrisa
reflejan la victoria
de aquella que se siente
vencedora y no vencida.
Cuentan que su corazón de fuego
se fundió en acero,
pero lo que no entienden
es que aún siguió latiendo.

Perdiste batallas, mamá,
pero ganaste la más esencial,
la lucha contra ti misma,
el mejor galardón de toda tu vida.
Supiste bien sufrir y llorar a tiempo,
te despojaste de todo aquello
que tan sólo te servía de lamento.

Es realmene admirable
que, en tus peores momentos,
te pusieras a ti por delante,
con el único objeto de salvarte.
Ahora, los que más te queremos,
nos enorgullecemos
al seguir bajo tu calor.

¡Qué fuerte eres, mamá!
¡Cuánto te admiro!

Qué bien aprendiste las lecciones
de tus heroínas cotidianas;
siente tú también ese orgullo,
que los niños de tus ojos,
saben bien, su aprendizaje es tuyo.

Y siempre te me quejas:
"que nunca me regalas nada"
¿te parece poco, mamá?
Si todas las mañanas,
justo antes de abrir mis pestañas,
recuerdo quien soy
y te doy
mil GRACIAS.

PD: Llorarás tanto como yo
       cuando leas esto...
       Buena señal, estas lágrimas
       son el reflejo
       de que, por fin,
       se cumplen nuestros sueños.

A mi gente

¡Joder!
Con cuántas ganas
me he levantado esta mañana.
Después de múltiples reflexiones,
al fin, he llegado a conclusiones.
Hoy sé que no quiero irme un día de este mundo
sin contarles a todos los que quiero
lo muchísimo que les siento.
No, hace tiempo que
abandoné mis miedos.
Esta mañana con energía
y fuerza en mis manos
me dispongo a escribiros
lo bien que me hacéis sentir
por teneros a mi lado.